Ayer se retiró de las canchas a los 44 años Juan Alberto Espil, uno de los mejores (sino el mejor) tirador de la historia del básquet argentino. Aquí, un breve homenaje a este ídolo.Por Martín Casabé
Twitter @MCasabe
Oriundo de Bahía Blanca, Juan Espil debutó en la Liga Nacional el 25 de marzo de 1988 jugando para el Estudiantes bahiense, equipo para el que justamente jugó la última temporada de su carrera. Durante sus trece años en los que jugó en la LNB se consagró campeón en la temporada 1992/1993 con G.E.P.U de San Luis, pero también alcanzó las finales jugando para Estudiantes y Atenas de Córdoba.
Espil queda inscripto en la historia grande de nuestra Liga y de todo el básquet nacional, siendo el máximo artillero de las temporadas 92/93, 93/94 y 95/96 y es, al día de hoy, el de mejor efectividad en triples y tercer goleador histórico de la LNB.
En la selección argentina se destacó entre los años 1993 y 1999. Vistiendo la camiseta nacional, siempre se recordarán los 43 puntos que le convirtió a Brasil durante el Premundial de 1993, equipo al que no se le ganaba hacía 13 años; y la bandeja volada ante la marca de Michael Jordan en el Preolímpico de 1992. Su último torneo con la selección fue el Preolímpico de 1999, torneo en el que se inició la transición hacia la Generación Dorada actual.
También se destacó en Europa, donde jugó entre 1996 y 2008, consagrándose campeón de la Copa del Rey y subcampeón de la ACB con el Tau Cerámica. En la liga de España dejó la marca de su mano de seda marcando 1689 triples.
En 2008 decide volver a la Argentina para iniciar el último tramo de su carrera, y lo hace justamente en Boca Juniors, aceptando el llamado del Huevo Sánchez en su primer ciclo en el club. En el Xeneize tuvo una temporada de menor a mayor como casi todo el equipo. Se lesionó durante los entrenamientos previos al comienzo de la Liga y tuvo que ser reemplazado temporalmente por Juan Casini. A su vuelta se convirtió en el jugador franquicia de un equipo que tuvo muchos contratiempos, llegando a estar en la última posición, cambiando de técnico a mitad de temporada y levantando al final de la fase regular para meterse en la reclasificación ante Independiente de Neuquén. Ahí fue donde justamente explotó el auténtico Espil artillero, liquidando la serie en el suplementario del quinto partido, donde terminó con 31 puntos, haciendo estallar a la Bombonerita como nunca en esa temporada.
Cerró sus carrera en Obras y, luego, en Estudiantes (equipo del cual a partir de ahora será Director Deportivo) jugando sus últimos partidos como si fuera un juvenil, con su mano intacta para lanzar triples y despedido por todos y cada uno de los amantes del básquet argentino, que lo recordarán como uno de sus grandes ídolos.
Imagenes: Marcelo Endelli (@ChelitoEndelli)
Juan.
ResponderEliminarNo se si leeras estas palabras, es solo para decirte felicitaciones por esta ejemplar trayectoria deportiva y agradecerte por todo lo que hiciste por al Basquet Argentino.
Fue un lujo compartir esa temporada 2008/09 a tu lado disfrutando de todo lo que le diste a Boca.
Un fuerte abrazo para vos y tu flia.
Arturo.